España está abriendo su reserva petrolera de emergencia en un dramático intento por mantener al país en movimiento mientras estallan las tensiones en Medio Oriente.
El gobierno aprobó la liberación masiva de 11,5 millones de barriles de petróleo, y la ministra de Energía, Sara Aagesen, confirmó que la medida se produce en un momento en que los suministros mundiales se ven exprimidos por el caos en torno al crucial Estrecho de Ormuz.
La vital ruta marítima, por la que pasan millones de barriles cada día, se ha cerrado parcialmente, lo que ha provocado conmociones en los mercados energéticos y ha hecho subir los precios.
Madrid ahora está corriendo para mantenerse a la vanguardia del conflicto con petróleo que se liberará en etapas durante los próximos 90 días. Los primeros envíos podrían llegar al mercado en apenas dos semanas.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, advirtió que están en camino nuevas medidas y los ministros están preparando nuevos planes para proteger a España de las crecientes consecuencias de la escalada del conflicto.
La crisis del Estrecho de Ormuz estalló después de que la Guardia Revolucionaria de Irán tomó medidas para restringir el tráfico en medio de la intensificación de los ataques entre Estados Unidos e Israel, lo que generó temores de una guerra regional más amplia y una posible crisis energética global.
Antes de la agitación, alrededor de 20 millones de barriles diarios fluían por el estrecho pasaje. Ahora, con los suministros amenazados, los gobiernos de toda Europa se están preparando para el impacto.
Para España, el mensaje es claro: actúe con rapidez o corre el riesgo de sentir toda la fuerza de una crisis petrolera mundial.