Torrevieja saca provecho mientras las multas de tráfico se disparan un 69% por encima del objetivo hasta los 1,4 millones de euros – The Leader

El Ayuntamiento dice que los radares fijos y el mayor número de agentes en las calles están detrás del fuerte aumento de las sanciones por exceso de velocidad y estacionamiento ilegal.

El Ayuntamiento de Torrevieja recaudó casi un 69 por ciento más en multas de tráfico de lo que había presupuestado en 2025, recaudando más de 1,4 millones de euros a medida que se intensificó considerablemente la vigilancia en las carreteras de la ciudad.

Según el acuerdo presupuestario para 2025, el ayuntamiento había previsto unos ingresos de 841.933 euros por sanciones de tráfico. Al final, recaudó 1.421.368 euros, un enorme incremento que ha convertido a las multas de tráfico en una de las cifras más destacadas de las cuentas que se presentarán a la corporación municipal.

El aumento se debe en gran medida a dos medidas introducidas por el Departamento de Tráfico del ayuntamiento en los últimos dos años: la instalación de cuatro radares fijos en la Avenida Cortes Valencianas, la Avenida Desiderio Rodríguez, la Avenida Gregorio Marañón y la Avenida Alfredo Nobel, junto con una unidad de radar móvil, y una presencia policial mucho más fuerte en las calles.

El número de agentes ha aumentado de alrededor de 135 en los últimos años a casi 180, lo que permite que más patrullas se concentren en el control del tráfico, especialmente en el estacionamiento ilegal y el exceso de velocidad.

El enfoque más estricto también ha significado más negocios para la empresa que gestiona el servicio de grúas y vehículos. El ayuntamiento esperaba que los ingresos relacionados con el remolque alcanzaran los 222.285,70 euros, pero la empresa en realidad recibió 370.303 euros, alrededor de un 67 por ciento más de lo previsto, una diferencia de casi 148.000 euros que se refleja en las cuentas municipales más amplias.

Aun así, Torrevieja sigue siendo uno de los municipios más baratos de la Comunidad Valenciana en cuanto a gastos de retirada de vehículos, con tasas de remolque inferiores a 60 €.

El Ayuntamiento insiste en que los radares no sirven sólo para recaudar dinero. Su función principal, dicen las autoridades, es advertir a los conductores y reducir la velocidad en algunas de las avenidas urbanas más transitadas de la ciudad, donde ha habido accidentes graves en el pasado, incluidas colisiones mortales que involucran a peatones.

Las multas por exceso de velocidad pueden alcanzar los 600 € y también pueden conllevar sanciones en el permiso de conducir. Las cámaras también han desencadenado un gran número de recursos administrativos.

El concejal de Tráfico, Federico Alarcón, defendió el sistema afirmando que las cámaras fijas están claramente señalizadas y han tenido un impacto real en el comportamiento de los conductores.

“Han reducido sustancialmente la velocidad media porque son fijos, siempre están ahí”, afirmó. “No son agentes de policía que puedan emitir multas temporalmente”.

Alarcón añadió que desde que comenzaron a funcionar las cámaras hace dos años, 150 conductores han sido denunciados por circular a tres veces el límite de velocidad, una infracción que puede constituir un delito contra la seguridad vial.

Dijo que el consejo ahora quiere ir aún más lejos, y que ya se están realizando pruebas para crear una unidad especializada en control de tráfico compuesta por 21 agentes con poder para imponer multas. El objetivo es que la nueva unidad esté operativa antes del inicio del próximo curso escolar, aunque podría estar lista ya este verano. Ya se ha adjudicado el contrato de la flota de vehículos para los nuevos agentes.

El consistorio también avanza en la esperada vuelta del aparcamiento regulado, el sistema ORA o Zona Azul, que no existe en Torrevieja desde los años 90.

La actuación afectará a más de 3.500 plazas repartidas en gran parte del casco urbano y viales del entorno de las playas de El Cura, Los Locos, La Mata y Los Náufragos. Aunque originalmente se esperaba que estuviera en funcionamiento en diciembre pasado, los retrasos causados ​​por múltiples cambios en los términos del contrato retrasaron el cronograma.

Alarcón insiste en que el sistema se seguirá introduciendo durante 2026, independientemente de cualquier “cálculo electoral”, y dice que los residentes no serán penalizados por estacionar en sus propias áreas.

Los residentes, dijo, podrán acreditar su domicilio con una tarjeta anual que cuesta 30 euros. No tendrán que pagar por aparcar en su zona designada, pudiendo utilizar esa cantidad también en otras zonas de aparcamiento de pago.

Desestimó las críticas del PSOE, insistiendo en que “ningún vecino pagará por aparcar en su propia zona”, aunque sí tendrá que pagar si aparca en otras zonas, como zonas de playa.

En Torrevieja, el mensaje del Ayuntamiento es cada vez más claro: reduzca la velocidad, estacione correctamente o pague el precio.