El alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, ha pedido urgentemente al gobierno central de España que despliegue más agentes de la Guardia Civil, advirtiendo que la ciudad se enfrenta a una situación de seguridad “extremadamente grave” antes de la ajetreada temporada navideña.
En una carta formal al delegado del gobierno, Manuel Pineda, Dolón exigió un refuerzo inmediato de personal y recursos, instando al Ministerio del Interior a “tomar el asunto en serio” o arriesgarse a posibles consecuencias en los próximos meses.
La apelación se produce tras un incidente violento ocurrido el 2 de abril a lo largo del paseo marítimo, donde un vendedor ambulante supuestamente amenazó a los agentes con un cuchillo y cortó los cuatro neumáticos de un vehículo policial. La policía local se vio obligada a sacar un arma de fuego para someter al sospechoso en una zona concurrida durante las celebraciones de Semana Santa. El hombre fue arrestado con la ayuda de un oficial fuera de servicio.
Los funcionarios de la ciudad dicen que el episodio pone de relieve un problema más amplio de creciente inseguridad, señalando los recientes tiroteos, agresiones violentas y homicidios. La oficina del alcalde argumenta que Torrevieja es frecuentemente citada entre las ciudades españolas con las tasas de criminalidad más altas e insiste en que los niveles policiales actuales son inadecuados.
Según el consejo, la Guardia Civil opera con tan solo tres patrullas por turno, lo que obliga a la Policía Local a cubrir delitos graves como violencia doméstica y robo, áreas que normalmente están bajo jurisdicción nacional. “No podemos hacer frente solos”, afirmó el consejero de seguridad Federico Alarcón.
La carta también enfatiza la necesidad de abordar el comercio callejero ilegal, descrito por el consejo como un problema tanto económico como de seguridad pública. Las recientes operaciones contra productos falsificados han dado lugar a enfrentamientos, incluidas amenazas contra altos funcionarios de policía y brotes de violencia anteriores.
Si bien el alcalde elogió los esfuerzos de los oficiales existentes, advirtió que sin refuerzos urgentes, la situación podría empeorar aún más a medida que aumente el número de visitantes en los próximos meses.