La histórica torre de Cabo Roig está en riesgo mientras el Consejo emite una orden de reparación a sus propietarios – The Leader

El Ayuntamiento de Orihuela ha instado formalmente a los propietarios de la histórica Torre de Cabo Roig a acometer urgentemente las obras de restauración de este monumento del siglo XVI, que está protegido como Bien de Interés Cultural (BIC).

La directiva se produce tras una inspección realizada por el concejal de Urbanismo Matías Ruiz, acompañado por el arqueólogo municipal y un arquitecto técnico. Representantes de los propietarios también estuvieron presentes durante la visita, cuyo objetivo era delinear los pasos necesarios para rehabilitar la estructura después de daños recientes y problemas de mantenimiento de larga data.

La torre, construida como parte de un sistema defensivo costero contra los ataques de piratas bereberes, sufrió importantes daños estructurales cuando parte de una palmera se derrumbó contra su exterior, dejando una grieta visible. Los funcionarios también identificaron deterioros y alteraciones adicionales que comprometen la integridad histórica del monumento.

Según Ruiz, la prioridad del Ayuntamiento no es sólo reparar los daños sino devolver la torre a su configuración original del siglo XVI. Esto incluye la eliminación de adiciones posteriores consideradas incompatibles con el valor patrimonial de la estructura, en particular dos elementos verticales en la sección superior que no pertenecen al diseño original.

Con aproximadamente 18 metros de altura y 12 metros de diámetro, la torre de vigilancia cilíndrica ocupa una posición estratégica en Cabo Roig, elevándose a unos 20 metros sobre el nivel del mar. Se espera que su restauración siga el modelo de fortificaciones costeras similares de la provincia, como la Torre de l’Aguiló, la Torre Horadada y la Torre del Tamarit.

La responsabilidad de financiar las obras recae en los propietarios, de acuerdo con las leyes de protección del patrimonio, aunque el consejo ha indicado que proporcionará orientación sobre los programas de subvenciones disponibles.

Más allá de la torre en sí, las autoridades también han expresado su preocupación por los deslizamientos de tierra que afectan un tramo cercano del “Sendero Azul” costero, que corre adyacente a terrenos de propiedad privada. El Ayuntamiento está coordinando con las autoridades regionales y nacionales para aclarar la jurisdicción y garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental y costera.

Ruiz señaló que hasta ahora los propietarios han mostrado una actitud cooperativa, pero advirtió que el incumplimiento de las obligaciones legales podría desencadenar medidas coercitivas. Según la legislación sobre patrimonio, el incumplimiento persistente podría conducir en última instancia a la expropiación para salvaguardar el monumento.

Construida en el siglo XVI, la Torre de Cabo Roig formaba parte de una red de estructuras defensivas costeras diseñadas para detectar y señalar las incursiones piratas. Su entrada elevada, planta circular y base reforzada siguen siendo rasgos característicos de esta arquitectura defensiva.

El ayuntamiento ha expresado su intención a largo plazo de que la torre sea accesible al público una vez finalizada la restauración, integrándola en la oferta cultural e histórica de la región.