El satélite Posidonia, el primero de la historia de Baleares y que servirá para monitorizar fenómenos relacionados con el cambio climático y gestionar emergencias naturales, ya está totalmente terminado y listo para su lanzamiento este verano.
El conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, visitó este jueves las instalaciones de Open Cosmos, con sede en Inglaterra, empresa desarrolladora del satélite, para conocer de primera mano la fase final del proyecto.
Durante la visita, Costa recorrió las áreas de I+D+i de la compañía y la fábrica de satélites, donde técnicos explicaron los distintos procesos que intervienen en el desarrollo, integración y validación de los dispositivos espaciales que fabrican.
Posteriormente, según informa la Consejería en un comunicado, se le permitió acceder a la Sala Blanca, la instalación de alta seguridad y climatización donde se encuentra el satélite Posidonia, y firmó la estructura exterior del dispositivo antes de su envío para su lanzamiento.
El proyecto Posidonia, cofinanciado con tres millones de euros de fondos europeos del Gobierno regional y tres millones de euros en colaboración con Open Cosmos, la Universitat de les Illes Balears (UIB), Wireless DNA y Garden Hotels, tiene como objetivo la obtención de datos e imágenes de alta resolución para avanzar en la lucha contra el cambio climático, la gestión territorial y la sostenibilidad del turismo en las islas.
“El proyecto Posidonia simboliza la capacidad de Baleares para liderar iniciativas innovadoras con impacto real en la región y en el futuro de nuestra economía. La colaboración público-privada nos está permitiendo situarnos en el mapa internacional de la innovación y del sector aeroespacial, con una infraestructura tecnológica que proporcionará información clave para la toma de decisiones estratégicas basadas en datos científicos’, afirmó Costa.
Por su parte, el director general y fundador de Open Cosmos, Rafael Jordà, afirmó que ver el satélite Posidonia completamente terminado ‘es un hito histórico’ y demuestra que desde Baleares ‘es posible impulsar iniciativas tecnológicas internacionales de alto nivel, generando conocimiento, innovación y nuevas oportunidades económicas vinculadas al sector espacial’.
El satélite permitirá monitorizar fenómenos relacionados con el cambio climático, la temperatura del mar, la evolución de las costas, la presión humana sobre el territorio y la gestión de emergencias naturales, entre otras aplicaciones. Además, facilitará el acceso a datos estratégicos a administraciones públicas, centros de investigación y empresas de Baleares.