Los turistas volaron aterrorizados durante cuatro horas y media mientras la tripulación luchaba contra el caos a 30.000 pies antes de que se les concediera un aterrizaje prioritario en Tenerife Sur.
Los asustados pasajeros pasaron por una terrible experiencia en un vuelo de EasyJet desde Londres Gatwick a Tenerife Sur cuando 12 hombres perturbadores convirtieron el viaje en una escena de caos aéreo el 11 de junio. La tripulación de cabina dio la alarma en pleno vuelo, lo que llevó a los controladores de tráfico aéreo españoles a conceder autorización urgente de aterrizaje prioritario para que el Airbus A321 aterrizara de forma segura lo más rápido posible. Los equipos policiales se apresuraron a recibir el avión en el aeropuerto de Tenerife Sur y uno por uno expulsaron a los alborotadores.
¡Por docenas! 🤬
La tripulación del vuelo procedente de Gatwick llegando a #Tenerife Sur nos comunica que llevan 12 pasajeros conflictivos a bordo.
Solicitan presencia policial a su llegada. Les recortamos la maniobra en lo posible. Aterrizan sin incidencias.
Todo nuestro apoyo… pic.twitter.com/wkpBT2WPL0Lo más leído en Euro Weekly News
— 😉Controladores Aéreos 🇪🇸 (@controladores) 11 de junio de 2026
La tripulación se puso en contacto con las torres de control inmediatamente después de que el grupo provocara graves disturbios a bordo. Los controladores acortaron drásticamente el enfoque para minimizar los riesgos para todos los demás a bordo. El avión aterrizó sin más incidentes, pero el episodio ha dejado a los viajeros exigiendo medidas más enérgicas contra los reincidentes que arruinan las vacaciones de familias y parejas.
La tripulación actúa rápido mientras las tensiones se desbordan
EasyJet confirmó más tarde que los agentes se encontraron con el vuelo EZY8035 a su llegada debido al comportamiento del grupo. Un portavoz destacó que la tripulación de cabina está capacitada para manejar estas situaciones rápidamente y que la seguridad sigue siendo la máxima prioridad. No se confirmaron arrestos en los informes iniciales, pero los pasajeros describieron la atmósfera como profundamente inquietante.
Este último caso se suma a un patrón creciente de interrupciones provocadas por el alcohol en los vuelos del Reino Unido con destino a las Islas Canarias. Muchos incidentes están directamente relacionados con el consumo excesivo de alcohol antes o durante los vuelos, lo que deja a las tripulaciones y a los demás pasajeros con comportamientos agresivos o rebeldes.
Pasajeros y expertos exigen medidas más duras
Las redes sociales han estallado con llamados a un castigo inmediato y duradero. Un usuario de X escribió: “Simplemente sáquelos a todos del avión y póngalos en la lista de exclusión aérea. Es la única manera de detener este comportamiento porque es perturbador y agotador para todos los demás”.
Otro publicó: “La única manera de dirigirse a estas personas es que TODAS las aerolíneas les prohíban volar en cualquier vuelo durante un año. Esto se aplica a aquellos que se emborrachan o abusan del personal de la aerolínea”.
Las aerolíneas, incluidas easyJet y Jet2, ya han presionado a la Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido para obtener una base de datos centralizada que incluiría en una lista negra a los pasajeros problemáticos en todas las aerolíneas. Los partidarios argumentan que esto evitaría que los infractores simplemente cambien de aerolínea después de haber sido prohibidos por una compañía.
El turismo de Tenerife en riesgo por reincidencias
Los líderes turísticos locales en Tenerife temen que estos repetidos incidentes dañen la reputación de la isla como destino familiar seguro. La presencia policial en la puerta envía un mensaje contundente, pero muchos turistas quieren que los infractores enfrenten multas instantáneas, deportación inmediata o prohibiciones permanentes de viajar. Los expertos advierten que sin medidas disuasorias más duras, el problema seguirá aumentando durante los meses pico del verano.
EasyJet y otras aerolíneas continúan capacitando al personal y trabajando con las autoridades, pero los pasajeros dicen que se debe hacer más en el check-in y antes de abordar para evitar que los pasajeros ebrios lleguen a la puerta. Una cosa está clara después de este último susto en Tenerife: los días en los que se hacía la vista gorda ante los gamberros borrachos que surcaban el cielo pueden finalmente estar llegando a su fin.