El Ayuntamiento de Capdepera convocará una reunión de una nueva comisión para abordar el exceso turístico en Cala Rajada. Este comité, que se celebrará el 25 de junio, responde a lo que ha sido y sigue siendo otra temporada de comportamiento antisocial por parte de grupos de jóvenes turistas. El ayuntamiento se siente impotente para frenar esta situación y pide la participación de los niveles superiores del gobierno.
Aunque Cala Agulla, estrictamente hablando, está separada de Cala Rajada, todo el mundo la considera parte del complejo. Cada año, la playa es el foco de gran parte del mal comportamiento. Este año no ha sido diferente.
Cala Rajada atrae equipos deportivos y despedidas de soltero/a. En la playa hay borracheras y música a todo volumen. Pero esto no se limita a la playa. Un hotel en particular ha causado indignación debido a las pancartas que se han colocado. El ayuntamiento y otros consideran que se trata de invitaciones a participar en exceso.
La alcaldesa, Núria García, dice: “Tuvimos un mayo duro y ahora una empresa anuncia el destino como un lugar de turismo excesivo. Es una barbaridad. Su publicidad invita a la gente a entrar a discotecas sin restricciones de edad… como si fuera un paraíso donde todo vale”. Tras consultar a nuestro departamento jurídico, solicitaremos formalmente que la empresa retire la publicidad.
“Tras el caos del último mes y con los estudiantes ya aquí, hemos decidido sentarnos y ver cómo se puede resolver la situación. Se ha invitado a representantes de la hostelería, del ocio nocturno, de la policía local, de la Guardia Civil, entre otros. Capdepera no puede hacer frente a esta presión solo. Cada año se repite el mismo escenario. Necesitamos una coordinación real y efectiva”.
En junio del año pasado, el ayuntamiento denunció una empresa que promocionaba las vacaciones de fin de curso de estudiantes españoles. Entre la publicidad de esta empresa se encontraban imágenes de playas y calas, una de las cuales, Cala Gat, había pasado a llamarse Cala Borracho (borracho).
En 2020, cuando se introdujo el decreto original sobre turismo de excesos, el ayuntamiento rechazó una sugerencia del gobierno de que Cala Rajada podría quedar cubierta por este junto con partes de Magaluf, Playa de Palma y Sant Antoni en Ibiza.
El entonces alcalde, Rafel Fernández, del PSOE, explicó: “La Consejería de Turismo ofreció al ayuntamiento la posibilidad de entrar a formar parte de esta normativa pero consideramos que no es necesario. Primero, porque las medidas que incluye el decreto están contempladas en nuestras ordenanzas municipales y, segundo, porque la situación de nuestra zona no es comparable a la de Magaluf o Sant Antoni. Podemos tener una o dos semanas problemáticas pero no es toda la temporada”.
Més, que estaba en la oposición, criticó la decisión: “Hay un segmento del turismo en Cala Rajada que practica los excesos que este decreto pretende limitar. Todo el mundo es consciente de los problemas sociales que esto provoca y de la mala imagen que transmite Cala Rajada”.
Núria García es una Alcalde del Partido Popular. Se convirtió en alcaldesa en junio del año pasado en virtud de un acuerdo con Més por el que el cargo de alcaldesa sería compartido para el período 2023-2027.