El domingo por la mañana, la playa del club náutico de Sa Rapita fue el punto de partida de una cadena humana que pedía protección para Es Trenc, la playa y el parque natural.
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El domingo por la mañana, la playa del club náutico de Sa Rapita fue el punto de partida de una cadena humana que pedía protección para Es Trenc, la playa y el parque natural.
Organizado por los ecologistas GOB y Terraferida más el colectivo Menys Turisme, Més Vida (Menos Turismo, Más Vida), la previsión era que hasta 10.000 personas pudieran formar una cadena humana de tres kilómetros a lo largo de la playa de Es Trenc.
La protesta se relaciona con lo que los críticos sostienen que es una estrategia del Gobierno Balear para reducir la protección de Es Trenc. El Gobierno lo ha negado rotundamente, argumentando que lo único que está haciendo es modificar la normativa actual del Parque Natural de Es Trenc-Calobrar de Campos para adaptarla a otros parques naturales.
Esto se refiere específicamente al uso de decretos, no sujetos a control parlamentario, para realizar ajustes en la gestión de los parques. El gobierno insiste en que esto no significa que habrá una disminución de la protección.
La alcaldesa de Campos, Francisca Porquer, que es miembro del Partido Popular y, por tanto, del mismo partido en el gobierno, exigió el uso de una megafonía para dar su opinión. Fue recibida con abucheos. Tonina Siquier, vicepresidenta del GOB, intervino y calificó la manifestación como un “éxito rotundo que superó todas las expectativas”.