Podemos pone en jaque el decreto de vivienda anunciado por el Gobierno, que preveía incluir tanto la prórroga de contratos de alquiler como las medidas fiscales exigidas por Junts para dar su apoyo, después de que tumbara en el Congreso una prórroga similar el pasado abril. El partido morado ya ha avanzado que no apoyará ningún texto que incluya incentivos para los propietarios de viviendas, y exige al Ejecutivo trocear el decreto para dar su apoyo la prórroga, de manera que las bonificaciones fiscales que reclamaba el partido de Carles Puigdemont vayan en un decreto distinto al resto de propuestas.
Los morados tienen cuatro diputados clave en la mayoría de investidura que están dispuestos a hacer valer, marcando sus propias condiciones al Ejecutivo de Pedro Sánchez. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ya avanzó este martes que no darán sus votos a ningún decreto que contemple incentivos fiscales. Esa era precisamente la condición que puso Junts para aprobar el decreto de vivienda, cuando reclamó una reforma para poder desgravar tanto hipotecas como rentas de alquiler en el IRPF. Y era también una cesión que el Gobierno estaba dispuesta a hacer para arrancar su apoyo.
Incluso Sumar, el ala minoritaria del Gobierno, que siempre ha rechazado este tipo de beneficios fiscales, se abrió a incluirlo a cambio de tener el sí de los posconvergentes a la prórroga de contratos de alquiler. Ahora, las posiciones de máximos de Podemos, sumadas a la de Junts, dificultan aún más las opciones de aprobar el paquete de medidas en materia de vivienda. La única vía, como apuntan los morados, consistiría en dividir el texto en dos partes.
En el partido morado recuerdan que no es la primera vez que el Gobierno toma medidas de este tipo en esta legislatura. La última fue el pasado febrero, cuando el Gobierno preparó un escudo social que introdujo medidas de distinta consideración, desde la subida de las pensiones hasta la prórroga del escudo antidesahucios o prohibición de corte de suministros a inquilinos vulnerables. Después de que Junts anuncióse su rechazo a estas medidas, el Consejo de Ministros terminó desgajando el escudo social en dos paquetes, y aprobó por un lado el decreto ómnibus con las sociales y por otra, la subida de las pensiones. Dividir las medidas en dos textos fue la vía escogida para salvar el ascenso de las pensiones con el apoyo de Junts, que sin embargo tumbó el resto de propuestas.
En este caso, Podemos reivindica el peso de sus cuatro diputados, y apuntan a que “si Junts puede bloquear, por qué nosotros no”, poniendo en valor el peso de esos votos, al ser necesario para la mayoría de investidura. Así, plantean aprobar un paquete de medidas fiscales y otro destinado puramente a propuestas sobre vivienda, donde entraría la prórroga de contratos de alquiler que vayan a vencer, la nueva regulación del alquiler de temporada y por habitaciones o el IVA para el alquiler turístico.
Insistir en que el partido estaría dispuesto a apoyar este último paquete, pero en ningún caso los incentivos fiscales. Un equilibrio que compromete ciertamente el decreto de vivienda anunciado por el Gobierno, ya que, incluso en caso de dividirse el decreto en dos textos diferenciados, no está claro que Junts fuera a prestar su apoyo a las más intervencionistas como la prórroga del alquiler si no tiene aseguradas sus exigencias en materia fiscal. Los morados defienden, sin embargo, que en el Congreso “tienen votos de sobra para hacer regalos fiscales a caseros”. Esta ecuación necesitaría de PP o Vox, que han rechazado apoyar las del Gobierno en medidas de vivienda.
En las últimas semanas, los morados han endurecido aún más sus posiciones respecto al Gobierno y en privado llegan a confirmar la ruptura total de puentes, asegurando que “no hay condiciones para negociar nada con el PSOE”, debido a la situación en la que se encuentran los socialistas.
Después de semanas denunciando públicamente la situación insostenible del Ejecutivo, ahora son aún más claros y piden la salida de Pedro Sánchez. “Una persona que tiene a dos condenados por corrupción, se tiene que marchar”, señalan desde el partido, apelando a “mínimos éticos de representación pública”, en referencia con la condena a 24 años de prisión al exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García.
En este sentido, detallan que hasta que eso suceda, Podemos irá examinando “medida a medida”. Y, aunque podrían aprobar medidas en materia de vivienda en caso de cumplirse sus condiciones, la confianza en el partido es mínima hacia el Gobierno por la falta de medidas tomadas hasta ahora y se muestran escépticos: “Un decreto ahora no va a solucionar el problema de la vivienda”.
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