España busca alternativas para frenar la compra de inmuebles por parte de no residentes

El mercado inmobiliario español se enfrenta a una intensa presión por parte de compradores tanto nacionales como internacionales. Como las reglas de membresía de la UE prohíben las restricciones nacionales a las transacciones inmobiliarias, las autoridades y expertos están considerando medidas fiscales como una posible solución al aumento de los precios inmobiliarios y la especulación en regiones como las Baleares.

El marco legal establecido durante la adhesión de España a la Unión Europea excluía límites específicos a la compra de propiedades por parte de no residentes. Por el contrario, varios otros países de la UE introdujeron este tipo de restricciones para proteger el acceso local. Ante estas limitaciones legales, expertos como el geógrafo Marcús abogan por centrarse en el uso y la regulación de las propiedades residenciales, sugiriendo un paquete de incentivos fiscales y sanciones específicas.

Autoridades locales y estrategias antiespeculación

Marcús destaca el papel fundamental de los ayuntamientos, señalando que “si no se actúa a nivel local, la vivienda seguirá pasando de ser una necesidad cotidiana a ser simplemente un activo de inversión”. Propone la introducción de políticas fiscales antiespeculación, como recargos a las viviendas vacías, tarifas variables que promuevan el uso residencial a largo plazo, una aplicación más estricta contra los alquileres ilegales a corto plazo y el aprovechamiento del derecho de compra preferente conocido como tanteo.

Propuestas nacionales no resueltas

Durante una reciente cumbre de la UE en Bruselas, el primer ministro Pedro Sánchez planteó tentativamente la idea de limitar la compra de segundas viviendas en zonas de alta presión en toda Europa. Sin embargo, aún no están claros más detalles, incluido si dicha política afectaría sólo a los residentes extranjeros o no insulares, o si los residentes locales en esas regiones también podrían verse afectados.

Influencia corporativa y dinámica del mercado

Más allá del interés comprador de los extranjeros, las compras corporativas también están dando forma al mercado inmobiliario español. Actualmente, alrededor del 15% de todas las transacciones de viviendas en la Comunidad Valenciana son realizadas por empresas en lugar de particulares, lo que añade otra capa al desafío inmobiliario al que se enfrentan los responsables políticos españoles.