España avanza para redefinir las mascotas legales a medida que el proyecto de ley plantea preocupaciones más amplias sobre el bienestar « Euro Weekly News

Los dueños de mascotas deben conocer los cuidados básicos del animal antes de adquirirlos. Crédito de la foto: Molly Grace.

España está pasando por una fase de consulta pública sobre un proyecto de Real Decreto que introduce las llamadas “listas positivas” de animales de compañía, que determinarían qué especies pueden tenerse legalmente como mascotas en los hogares. El Gobierno ha afirmado que la medida se enmarca en la aplicación de la Ley 7/2023 de bienestar animal, aunque aún no se ha publicado la lista definitiva de especies permitidas.

El borrador no establece una lista fija de animales, sino que define los criterios que las especies deben cumplir para calificar como compañeros domésticos. Estos criterios se relacionan con las necesidades de bienestar, la seguridad y el riesgo ambiental. La propuesta ya ha generado debate debido al alcance de las exclusiones y las consecuencias jurídicas que conllevan.

Consecuencias legales para los animales excluidos

Un aspecto clave del borrador es cómo reclasifica a los animales no incluidos en las listas positivas. Según la propuesta, cualquier especie que no aparezca en las listas de animales domésticos o de compañía sería tratada como fauna silvestre según la Ley 42/2007, del Patrimonio Natural y la Biodiversidad.

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Esto colocaría a las mascotas excluidas en la misma categoría legal que las especies silvestres como los zorros o los suricatos, a pesar de que muchas de ellas nacieron en cautiverio y nunca han vivido en la naturaleza. Los críticos argumentan que esto crea incertidumbre para los propietarios que obtuvieron animales legalmente según las reglas existentes.

Según los informes del borrador, las especies que podrían verse afectadas incluyen periquitos, geckos, ciertas tortugas, serpientes y algunos peces ornamentales. Estos animales no serían totalmente ilegales, pero no aparecerían en la lista aprobada y, por lo tanto, quedarían fuera de la propiedad legal normal.

Debate sobre responsabilidad, aplicación y coherencia

Las propuestas han provocado debates entre grupos conservacionistas, criadores y dueños de mascotas. Las organizaciones centradas en la conservación argumentan que es necesaria una regulación más estricta para reducir el daño ecológico, particularmente cuando los animales no nativos escapan y establecen poblaciones que compiten con la vida silvestre nativa.

Sin embargo, muchos dueños responsables de mascotas exóticas argumentan que la política está determinada por las acciones de una minoría y no por los estándares más amplios de cuidado que ya existen entre los cuidadores experimentados. Señalan que los malos resultados a menudo están relacionados con la propiedad irresponsable más que con la especie misma.

También existe un debate en curso sobre la coherencia regulatoria. Con frecuencia se hace referencia a los gatos domésticos en los debates sobre conservación debido a su impacto en las poblaciones de vida silvestre, particularmente en aves y pequeños mamíferos, pero no están sujetos a restricciones de propiedad o deambulación según la ley española. Este contraste se cita a menudo en debates más amplios sobre cómo se regulan las diferentes categorías de animales.

Derechos de propiedad y restricciones

La propuesta incluye disposiciones transitorias para los propietarios actuales de animales que puedan ser excluidos. En tales casos, los animales sólo podrían conservarse mediante una autorización excepcional emitida por las autoridades regionales. Los propietarios tendrían que demostrar posesión previa antes de que la ley entre en vigor, mediante recibos, registros veterinarios o certificados oficiales.

Incluso cuando estuviera autorizado, se aplicarían restricciones. Se prohibiría la cría, venta y transferencia de estos animales, impidiendo una mayor circulación de especies no incluidas en las listas finales aprobadas.

Debate político y controversia pública

El borrador ha provocado un debate entre grupos conservacionistas, criadores y dueños de mascotas. Asociaciones como la Asociación Fauna argumentan que el objetivo parece ser maximizar las exclusiones mediante criterios amplios que consideran arbitrarios, en lugar de evaluar las especies individualmente con base en evidencia científica.

La inclusión de umbrales de peso, comportamiento alimentario y características físicas como criterios regulatorios ha sido particularmente cuestionada. Los críticos argumentan que estas medidas pueden carecer de coherencia entre los diferentes grupos de animales. Al mismo tiempo, los informes destacan clasificaciones inusuales dentro del marco, incluida la posibilidad teórica de registrar especies ganaderas como el ganado vacuno como animales de compañía en condiciones específicas.

Perspectiva experta sobre bienestar, aplicación y responsabilidad.

Desde mi perspectiva como especialista en bienestar animal y conductista, así como enfermera veterinaria exótica, el debate actual en España pone de relieve cuestiones estructurales más profundas en la política de bienestar animal.

Desde la introducción de nuevas leyes de bienestar animal, ha habido pocas mejoras visibles en la protección de los animales domésticos. Los resultados no han cambiado significativamente, particularmente en relación con las tasas de abandono y las preocupaciones de larga data sobre el bienestar que afectan a las mascotas. Si la legislación no se traduce en mejoras mensurables, su valor práctico es limitado.

El abandono de animales sigue siendo un problema persistente y no sólo entre perros y gatos, lo que plantea dudas sobre si la ampliación de las especies permitidas aborda las causas fundamentales. Si no se pueden cumplir los estándares básicos de bienestar para los animales de compañía existentes, agregar más categorías no resuelve los problemas subyacentes; por el contrario, es más probable que veamos más movimientos ilegales de ventas, cría y actividades y menos consideración por el bienestar de los animales.

Mayor responsabilidad entre todas las especies

Estas cuestiones no deben abordarse desde una única perspectiva profesional. Una política eficaz requiere la colaboración entre veterinarios, especialistas en bienestar, conservacionistas y biólogos. Cada uno aporta evidencia esencial para la toma de decisiones sobre la tenencia de animales y el impacto ambiental.

Si bien estoy de acuerdo en que los animales con veneno o perfiles de riesgo médicamente significativos requieren una regulación más estricta, la mayoría de los resultados de bienestar están determinados por la propiedad responsable y no solo por la especie. La negligencia suele estar relacionada con la falta de conocimiento sobre el comportamiento, las necesidades de atención y el compromiso a largo plazo.

Al mismo tiempo, debería haber una aplicación más estricta contra la tenencia ilegal de animales genuinamente salvajes como mascotas. Se necesita una distinción más clara entre especies cautivas establecidas y animales que siguen siendo fundamentalmente salvajes.

Enfoque de propiedad basado en la educación

En mi opinión, una solución más eficaz a largo plazo incluiría educación o certificación obligatoria antes de adquirir cualquier animal. Esto se aplicaría universalmente y cubriría conocimientos básicos sobre el animal, como comportamiento, nutrición, alojamiento, enriquecimiento y costos veterinarios.

Este enfoque se extendería a todos los animales, ya sean caballos, serpientes o hurones. El objetivo sería reducir los fracasos en materia de bienestar causados ​​por malentendidos en lugar de depender únicamente de listas restrictivas.

Situación jurídica y próximos pasos

Los proyectos de propuestas siguen en consulta y aún no se han adoptado como ley. Aún se están revisando los comentarios de los profesionales veterinarios, las organizaciones conservacionistas, las partes interesadas de la industria y el público, y la lista final de especies permitidas puede cambiar antes de su aprobación.

De implementarse, el sistema español representaría un paso de las restricciones reactivas a la preautorización de mascotas a través de listas definidas. Hasta entonces, las leyes existentes sobre propiedad de animales seguirán plenamente vigentes.