En algún momento, el resto del país tendrá que darse cuenta de que Trump no tiene ningún interés en hacer el trabajo real de un presidente.
Tres personas murieron en un intento de tiroteo masivo en la mezquita más grande del condado de San Diego. Dos adolescentes tiradores no pudieron entrar al edificio donde se encontraban estudiantes y profesores. Según los informes, un guardia de seguridad que perdió la vida fue vital para evitar que el incidente fuera mucho peor.
Ambos tiradores se quitaron la vida.
El incidente es horroroso y un recordatorio de la extrema cantidad de odio que hay en nuestro país en este momento.
Históricamente, en momentos como éste, el presidente de los Estados Unidos da un paso al frente y denuncia el odio. El presidente también ofrecería un mensaje de unidad y simpatía.
Con Donald Trump de regreso en el cargo, ese tipo de mensajes nunca se transmiten.
En cambio, Trump creó un fondo para sobornos financiado por los contribuyentes para sus partidarios y pidió al Departamento de Justicia que investigara al estado de Maryland por una conspiración electoral infundada.
Tal vez Trump eventualmente publique algo sobre los eventos en San Diego, pero al momento de esta publicación, no lo ha hecho.
Estados Unidos necesita un presidente, pero se ha dado un estafador desinteresado.