Escándalo tras escándalo pone contra las cuerdas al español Sánchez – POLITICO

Este no es el único escándalo que afecta al Gobierno de Sánchez, ¿verdad?

No. En junio pasado, Sánchez se vio obligado a disculparse después de que se supo que su confidente y número 3 del Partido Socialista, Santos Cerdán, estaba bajo investigación por su participación en un plan masivo de sobornos en contratos públicos. También se vio involucrado en ese escándalo José Luis Ábalos, ex alto funcionario del Partido Socialista y ministro de Transportes, que ya había sido investigado. Para profundizar la vergüenza del partido, también surgieron pruebas de que Ábalos pagó a prostitutas en varias ocasiones. Ambos hombres han negado su participación en el plan de sobornos.

El Primer Ministro español habla durante una sesión plenaria en el Parlamento español el 9 de julio de 2025 en Madrid, España. | Pablo Blázquez Domínguez/Getty Images

Ábalos ya ha sido juzgado en una ocasión, junto a su exasesor, Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, acusados ​​de recibir sobornos en la compra de mascarillas por valor de 50 millones de euros durante la pandemia. Están esperando el veredicto, pero se espera que vuelvan a ser juzgados en el futuro por otras investigaciones.

Todo eso suena bastante serio.

Lo es, aunque las consecuencias inmediatas de la participación de Ábalos se vieron mitigadas por el hecho de que había abandonado el gabinete en 2021 y fue expulsado del partido poco después de ser sospechoso, en 2024. El caso Cerdán fue peor porque Sánchez había defendido su inocencia frente a escabrosos informes de los medios, justo hasta que se hicieron públicos los detalles de la investigación, cuando todavía era una figura importante del partido.

¿Entonces el Partido Socialista está aquí en el centro de la tormenta?

Sí, y el miércoles, la policía confiscó documentos de la sede socialista en el centro de Madrid como parte de una investigación sobre acusaciones de que se había utilizado dinero del partido para pagar a la periodista Leire Díez para que llevara a cabo una campaña para socavar los casos legales que afectan al gobierno y sus aliados. Ella niega haber actuado mal y afirmó que estaba investigando para un libro. Entre los señalados como sospechosos en este caso se encuentran Cerdán y Ana María Fuentes, directora federal del Partido Socialista. Por otra parte, Díez está siendo investigado por malversación de fondos públicos.

¿Hay más casos que afecten a Sánchez?

Sí, de hecho. En noviembre, el fiscal general, Álvaro García Ortiz, elegido por el gobierno, fue declarado culpable de revelar secretos en un caso muy controvertido. García Ortiz fue acusado de hacer públicos los asuntos fiscales del novio de Isabel Díaz Ayuso, la presidenta populista y conservadora de la Comunidad de Madrid, que había cometido fraude fiscal. Aunque no se presentaron pruebas directas contra García Ortiz, se le prohibió ejercer su cargo durante dos años.

Vale, pero al menos el propio Sánchez no está implicado directamente en ninguno de estos casos, ¿verdad?

No, pero algunos miembros de su familia sí. Desde 2024, un juez investiga con celo los asuntos empresariales y profesionales de su esposa, Begoña Gómez, nombrándola sospechosa de varios presuntos delitos. Además, el hermano músico de Sánchez, David, está actualmente siendo juzgado en la ciudad sureña de Badajoz, acusado de tráfico de influencias en su nombramiento para un puesto de director musical local en 2017. Entre sus coacusados ​​se encuentran varios miembros locales del Partido Socialista. Sánchez ha diferenciado entre investigaciones como las de Ábalos y Cerdán, y aquellas que considera políticamente motivadas, como los casos que involucran a su hermano y su esposa, esta última. Ha calificado esto último de “farsa obscena”.