Thinking Machines Lab publicó un informe para crear una IA que amplíe la voluntad y el juicio humanos. La mayor parte de la IA que se utiliza hoy en día se entrena en unos pocos lugares y luego se congela. El informe sostiene que este diseño excluye a las personas a las que sirve el modelo. En cambio, los investigadores del laboratorio Thinking Machines quieren una IA que sea distribuida, personalizable y moldeada por sus usuarios.
Propuesta del Laboratorio de Máquinas Pensantes
El laboratorio nombra cuatro direcciones técnicas. Primero, entrena modelos sólidos con interacción multimodal y personalización. En segundo lugar, crea herramientas que permiten a las personas ajustar y entrenar ellos mismos los pesos de los modelos. En tercer lugar, desarrolla interfaces que amplían el canal de comunicación entre humanos y máquinas. Cuarto, publica investigaciones para que más ingenieros comprendan cómo se fabrican los modelos. Juntas, estas direcciones acercan tanto el conocimiento como la alineación a los usuarios.