El casco histórico de Madrid vio a algunos viejos amigos hacer su rara visita a la capital con motivo del Festival anual de la Trashumancia.
La fiesta, que en su formato moderno se remonta al año 1994, pero que en realidad es una celebración de rutas ganaderas históricas que se remontan al siglo XVI.
Las rutas estacionales originalmente permitían que los conductores y pastores recibieran protección en rutas legalmente reconocidas que llevaban el ganado a lo largo de una ruta de pastoreo estacional y, finalmente, al mercado.
Hoy domingo 23 de octubre se cumplió el día 28 Festival de la Trashumancia Vuelve a las calles de Madrid. El rebaño partió desde Casa de Campo y subió hasta la Calle Mayor (por Cuesta de la Vega), Puerta del Sol y Plaza de la Cibeles para luego regresar por el mismo recorrido.
Muchos de los rebaños procedían de Extremadura, Castilla y León e incluso de lugares tan lejanos como Andalucía.
Miles de madrileños y visitantes curiosos acudieron en masa (sin juego de palabras) para ver las miles de ovejas que obstruyen las principales calles de la capital.
Este evento se inició en 1994 para presionar al Parlamento español para que aprobara una Ley de Caminos Pastorales, reconociendo las rutas históricas de los pastores como propiedad pública y como patrimonio único para el país.
Fue organizado por el Asociación Trashumancia y Naturaleza con el apoyo de la Asociación Concejo de la Mesta, Fundación MAVA, Ayuntamiento de Madrid y World Wildlife Fund.
Es hora de la fiesta anual de #trashumancia en Madrid cuando los corderos inundan la calle Mayor. pic.twitter.com/O9vxcQBqsC
– Bárbara Kollmeyer (@bkollmeyer) 23 de octubre de 2022
En los últimos años, el concepto de pastorismo ha ganado fuerza entre los ambientalistas y los productores ganaderos como sistema alimentario sostenible y como una forma de adaptarse al cambio climático.