Cada uno de nosotros tiene una respuesta metabólica diferente al comer el mismo pan
Mateo Ashmore/Alamy
Consideremos dos rebanadas de pan, una de una bola de masa madre artesanal y la otra de una hogaza blanca barata producida en masa. ¿Cuál crees que es más saludable?
La respuesta correcta es que no lo sabes hasta que lo intentas. Algunas personas tendrán una reacción poco saludable a las cosas baratas, con niveles elevados de azúcar en sangre. Pero otros no lo harán y, en cambio, tendrán un fuerte aumento del azúcar en sangre después de la masa madre. Algunos aumentarán en ambos, otros apenas lo harán.
Este artículo forma parte de una serie sobre nutrición que profundiza en algunas de las tendencias más candentes del momento. Leer más aquí.
Lo mismo ocurre con otros alimentos y otros nutrientes, especialmente las grasas, que también pueden aumentar peligrosamente en el torrente sanguíneo después de comer. La forma en que nuestro metabolismo responde a los alimentos es muy idiosincrásicaun impactante descubrimiento que está revolucionando décadas de ortodoxia nutricional y que promete responder finalmente a esa pregunta sorprendentemente complicada: ¿qué debemos comer para mantenernos saludables?
Los aumentos de glucosa y lípidos en la sangre son bastante normales después de comer, pero si aumentan demasiado rápido (lo que se denomina pico) pueden causar problemas. Los picos frecuentes de glucosa y un tipo de grasa llamada triglicérido se asocian con el riesgo de desarrollar diabetes, obesidad y enfermedades cardíacas. Durante décadas, los investigadores en nutrición asumieron que todos los humanos respondían a un alimento determinado aproximadamente de la misma manera, con aumentos uniformes de azúcar y grasas en sangre.
índice glucémico
Bajo ese supuesto, el asesoramiento dietético era simple y válido para todos. Reducir el consumo de los alimentos que provocan picos. Como era de esperar, esos fueron en su mayoría…