Una intensa tormenta solar abre una “autopista de doble sentido” para partículas cargadas y provoca raras auroras en el Sol

Las auroras en la Tierra ocurren cuando las tormentas provenientes de nuestro Sol envuelven nuestro planeta, y en una rara hazaña cósmica el pasado abril, nuestro planeta devolvió el favor.

El viento solar a menudo choca contra el campo magnético protector de la Tierra, o magnetosfera, y forma una onda de choque en el lado opuesto del campo mientras gira alrededor de nuestro mundo, de forma similar a cómo se mueven las olas cuando un barco atraviesa el agua. Este es un comportamiento solar clásico.