Los empleados se muestran en general tibios con respecto al New Deal for Working People, publicado recientemente en el Discurso del Rey como el Proyecto de Ley de Derechos Laborales, pero muchos desconocen la postura y la oferta de su empleador actual. Así lo indica el último Índice de Confianza en el Empleo de Robert Half (JCI), un indicador de confianza económica elaborado en colaboración con el Centro de Investigación Económica y Empresarial (Cebr).
Se espera un impacto limitado
Según los datos, menos de la mitad (40%) de la fuerza laboral del Reino Unido prevé que el New Deal for Working People tendrá un impacto positivo en su vida diaria, mientras que casi la mitad (44%) no está segura del impacto de las propuestas. Solo el 9% dijo que tendría un impacto negativo en su vida laboral.
También cabe señalar que la generación más joven es más optimista sobre el impacto potencial del New Deal: el 51% de los que tienen entre 18 y 34 años indica que tendrá un efecto positivo.
Sin embargo, los datos sugieren que no hay claridad en cuanto al acceso actual a muchas de las medidas. Según los datos, más de un tercio (un 36 % de media) de los trabajadores del Reino Unido no están seguros de si algunos aspectos del New Deal ya estaban disponibles para ellos. Esto sugiere que los empleadores podrían ver un impacto limitado de los cambios potencialmente costosos a menos que mejoren la comunicación con el personal.
Hacer que la inversión sea rentable para todos
Las habilidades y la productividad siguen siendo un tema de gran preocupación para el crecimiento de la economía del Reino Unido. El estudio reveló que la productividad laboral, medida en términos de producción por hora trabajada, cayó un 0,3% anual en el segundo trimestre de este año.
Según Robert Half, esto sugiere que las habilidades siguen siendo un gran problema para el Reino Unido. Como resultado, es necesario un debate reflexivo con todas las partes, incluidas las empresas, para garantizar que el Reino Unido alinee los recursos de la manera más eficaz para que todos puedan seguir el ritmo de la economía global.
Como explicó Matt Weston, director ejecutivo sénior de Robert Half para el Reino Unido e Irlanda, las habilidades crean una economía que beneficiará a los trabajadores y a las empresas, impulsando la productividad, los salarios y el PIB a largo plazo:
“Aplaudimos cualquier cambio que mejore el bienestar de la fuerza laboral, pero es interesante observar que una gran proporción de empleados del Reino Unido se muestra poco entusiasta ante el impacto que el New Deal tendrá en su trabajo. Si bien esperamos que los trabajadores más jóvenes sean más propensos a acoger con agrado el cambio, dado que estarán empleados por un período más largo, el hecho de que tantos no tengan claro lo que ofrece actualmente su empleador sugiere que existe un nivel de falta de comunicación.
“No obstante, es necesario tener más en cuenta que los cambios propuestos tendrán consecuencias en términos de costos y recursos para las empresas. Y, además de la necesidad de una implementación gradual y gradual de los cambios, la agenda de habilidades debe ser sin duda parte de la conversación. La productividad y las habilidades deben abordarse para impulsar orgánicamente los ingresos junto con nuevos medios para proteger a los trabajadores y salvaguardar sus derechos laborales. Eso incluye garantizar una mayor colaboración con los empleadores también en relación con el nuevo impuesto al crecimiento y las habilidades”.