Smaranda Boros y Andreea Gorbatai de Vlerick Business School exploran cómo los mandos intermedios pueden afrontar los numerosos desafíos que exigen sus puestos, creando equipos más cohesionados y logrando un éxito sostenible
Los mandos intermedios ocupan una de las posiciones más desafiantes en las organizaciones, equilibrando las demandas conflictivas del liderazgo mientras apoyan a sus equipos en momentos de incertidumbre. Con la tarea de cumplir los objetivos organizacionales y mantener un ambiente de trabajo positivo, a menudo enfrentan mucho estrés, agotamiento y aislamiento. Para tener éxito en este exigente rol, los mandos intermedios deben desarrollar dos habilidades centrales: una mentalidad paradójica y una inteligencia emocional. Estas habilidades les permiten navegar las complejidades de sus roles, desde las disrupciones tecnológicas hasta la reestructuración organizacional.
El pagaradox metroindset: Abrazando tensiones
Una mentalidad paradójica implica reconocer y aceptar las tensiones inherentes a los roles de liderazgo en lugar de resolverlas o elegir entre prioridades en competencia. Esta habilidad permite a los gerentes mantener ideas opuestas y demandas conflictivas sin sucumbir al estrés. Por ejemplo, Jana, gerente financiera de un banco europeo que estaba atravesando una transformación digital, enfrentó el desafío de equilibrar la eficiencia de la automatización con su deseo de proteger a su equipo. En lugar de ver esto como una opción de “uno u otro”, aceptó ambos objetivos, integrando nuevas tecnologías y encontrando formas de mantener a su equipo comprometido. Este enfoque le permitió liderar eficazmente durante un período de cambios significativos.
Los mandos intermedios pueden utilizar varias herramientas para desarrollar una mentalidad de paradoja:
– Curiosidad: Cuando se enfrentan desafíos, la curiosidad puede evitar que se apresuren a juzgar o resolver problemas. En cambio, fomenta la exploración, fomentando el diálogo abierto y la seguridad psicológica dentro de los equipos. Al abordar situaciones con curiosidad, los gerentes pueden descubrir las causas fundamentales, inspirar pensamiento innovador y generar cohesión.
– Reencuadre: Replantear implica cambiar las perspectivas sobre una situación. Por ejemplo, cuando un equipo lucha con el cambio, los líderes pueden centrarse en los posibles aspectos positivos en lugar de insistir en la resistencia. Ejercicios como “el sueño detrás de la queja” ayudan a los equipos a expresar frustraciones y redescubrir sus objetivos originales, generando un entusiasmo renovado.
– El panorama más amplio: Los gerentes a menudo se centran en preocupaciones inmediatas, pero una perspectiva más amplia de “ambos/y” les ayuda a navegar las demandas en competencia. Al preguntar, “¿Qué necesita la relación?” en lugar de priorizar las necesidades individuales, pueden tomar decisiones que se alineen con la salud organizacional y fomenten la colaboración.
Al adoptar estas herramientas, los mandos intermedios pueden abordar las contradicciones con flexibilidad y resiliencia, convirtiendo posibles obstáculos en oportunidades para la resolución creativa de problemas.
Fortalecimiento mimotor docapacidades: El kojo a miempático yoliderazgo
Mientras que una mentalidad paradójica prepara a los gerentes para manejar demandas conflictivas, la inteligencia emocional les permite liderar con empatía. La inteligencia emocional implica reconocer, comprender y gestionar las propias emociones mientras se está en sintonía con las emociones de los demás. En tiempos de cambio, esta habilidad es invaluable para afrontar conversaciones difíciles, mantener la moral y gestionar la complejidad emocional.
Tomemos como ejemplo a Ilan, director de producción de una empresa de energía. Al enfrentarse a recortes presupuestarios y reestructuraciones, Ilan tuvo que tomar decisiones difíciles, incluidos despidos. Aunque comprendió la necesidad de estas acciones, luchó con el costo emocional para él y su equipo. Al abordar estos desafíos con inteligencia emocional, pudo comunicar los cambios con empatía, preservando la confianza y la moral del equipo.
Las habilidades clave de liderazgo emocional incluyen:
– Ten miedo pero hazlo de todos modos: La inteligencia emocional implica reconocer y gestionar emociones difíciles como el miedo y la ansiedad. Reprimir estas emociones puede socavar la eficacia del liderazgo, mientras que afrontarlas fortalece. Por ejemplo, la gimnasta estadounidense Simone Biles lo demostró durante los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 cuando priorizó su salud mental, demostrando que la vulnerabilidad puede ser un signo de fortaleza.
– Domina tu botiquín de primeros auxilios: Los gerentes necesitan técnicas de autorregulación para manejar situaciones cargadas de emociones. Prácticas como la respiración profunda, la atención plena o simples ejercicios de conexión a tierra pueden ayudar a los líderes a mantener la compostura. Esta estabilidad emocional permite tomar decisiones con lucidez, incluso en momentos de mucho estrés.
– Aprovechar la conciencia emocional para la dinámica del equipo: La inteligencia emocional se extiende más allá de la autogestión y fomenta una cultura de equipo saludable. Fomentar la empatía, la toma de perspectiva y la comunicación abierta ayuda a los equipos a afrontar el estrés y los conflictos de forma eficaz. Los líderes que modelan la regulación emocional inspiran a sus equipos a hacer lo mismo, creando un entorno de apoyo y colaboración.
Integrando el pagaradox metroindset y mimotor iinteligencia
Dominar tanto la mentalidad paradójica como la inteligencia emocional permite a los mandos intermedios navegar las complejidades de sus funciones con resiliencia y empatía. Estas habilidades ayudan a los gerentes a equilibrar demandas en competencia, fomentar la colaboración y tomar decisiones reflexivas bajo presión. Por ejemplo, cuando Ilan enfrentó la difícil tarea de despedir a un colega, combinó su mentalidad paradójica con su inteligencia emocional. Al centrarse en el panorama más amplio y gestionar sus propias emociones, abordó la situación con sensibilidad y claridad, manteniendo la confianza y el respeto dentro de su equipo.
Los mandos intermedios a menudo actúan como héroes anónimos de sus organizaciones, guiando a sus equipos a través de la incertidumbre y equilibrando presiones conflictivas. Al cultivar una mentalidad paradójica y fortalecer las capacidades emocionales, pueden afrontar estos desafíos, crear equipos más cohesionados y lograr un éxito sostenible. Estas habilidades no sólo benefician al gerente sino que también mejoran la eficacia general de la organización, fomentando un lugar de trabajo más adaptable e innovador. Al final, adoptar estos enfoques conduce a una mejor toma de decisiones, relaciones más sólidas y una cultura organizacional más saludable.
Sobre los autores
Smaranda Boros es profesora titular de Gestión Intercultural y Comportamiento Organizacional en Vlerick Business School. La investigación de Smaranda se centra en cuestiones de identidad, diversidad y emoción en el lugar de trabajo y la sociedad.
