Familias y educadores del CEIP Playas de Orihuela y del colegio Los Dolses siguen enfrentándose a aulas sin calefacción, más de un mes después de que los concejales locales les aseguraran que el problema se resolvería.
En su regreso al colegio tras las vacaciones navideñas, la situación ha obligado a los alumnos, incluidos los más pequeños, y a los profesores a soportar las clases vistiendo abrigos, ropa térmica e incluso mantas. La falta de calefacción durante un período de frío intenso refleja un grave fracaso del gobierno municipal para garantizar estándares mínimos de educación y bienestar.
Los padres y el consejo escolar hablan
En un comunicado conjunto, un padre de familia y miembro tanto de la Asociación de Padres (AFA) como del Consejo Escolar del CEIP Playas de Orihuela denunciaron la situación:
“Hasta el día de hoy, y a pesar de las promesas hechas por el Departamento de Educación, el suministro de gas natural a la escuela no se ha restablecido. Luego del regreso a clases, se aseguró que el problema se resolvería, pero nada ha sucedido. Durante estos drásticos descensos de temperatura, estudiantes y docentes han tenido que permanecer en las aulas con abrigos y mantas, lo que no reúne las condiciones necesarias para un adecuado aprendizaje”.
La declaración enfatiza que proporcionar aulas seguras, dignas y con calefacción adecuada no es opcional, es una obligación legal. Las familias piden acción inmediata y apoyo comunitario para garantizar que el problema se resuelva.
Instan al público a:
Presentar denuncias a través del portal online del Ayuntamiento. Exigir una solución inmediata al problema de la calefacción. Crear conciencia hasta que el problema se resuelva por completo.
“Nuestros niños y profesores merecen estudiar y trabajar en condiciones seguras y dignas. Esta situación no se puede normalizar. Gracias por apoyarnos”, concluye el comunicado.
Dado que las temperaturas siguen bajando, no se puede subestimar la urgencia de que el Departamento de Educación y las autoridades locales actúen. Las familias y los educadores esperan que la presión pública obligue a una resolución rápida, garantizando que los estudiantes de Orihuela Costa puedan aprender en condiciones que cumplan con los estándares básicos de seguridad y comodidad.