The New Yorker describe al candidato de Texas al Senado estadounidense, James Talarico (D):
En mayo, el ex candidato al Senado Beto O’Rourke convocó una reunión por Zoom con el congresista Joaquín Castro, el ex congresista Colin Allred y Talarico, para discutir la formación de una lista estatal con fuertes candidatos demócratas a gobernador, vicegobernador y fiscal general. Talarico fue visto como un potencial candidato a gobernador que podría distraer a Greg Abbott, el poderoso titular. Como dijo una persona familiarizada con la discusión: “No sé si fue exactamente como ‘Aquí está nuestro cordero talarico de sacrificio para gobernador’, pero más o menos”.
En cambio, Talarico argumentó que su juventud y su experiencia legislativa lo preparaban mejor para ser senador. “Les dije que el hecho de que yo era nuevo y diferente y que no tenía conexión de CC era una gran ventaja. Todos eran recauchutados, lo cual les dije con cariño”.
O’Rourke estaba desconcertado: “Le dije: ‘Si terminas siendo el tipo que se postula para el Senado contra la maquinaria republicana, querrás tener amigos en esa candidatura’. En cambio, “James entró y dijo: ‘No me importa lo que estén haciendo con su pequeño grupo. Que se jodan todos, estoy haciendo esto.’ Hizo estallar todo en su entusiasmo por defender su caso por sí mismo”. O’Rourke llamó a Castro después y le dijo: “¿Qué carajo?”
Pero también dijo: “No vas a ganar en este juego a menos que tengas mucha confianza”.
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