Cambiemos Orihuela pide una actualización urgente de las normas municipales sobre contaminación acústica – El Líder

Cambiemos Orihuela ha pedido al ayuntamiento que actualice urgentemente la ordenanza sobre contaminación acústica del municipio, argumentando que la normativa actual ya no refleja los problemas a los que se enfrentan los vecinos.

El grupo político pide normas modernas que abarquen los fuegos artificiales, las celebraciones públicas y los mapas de ruido, junto con recursos más estrictos para hacer cumplir la ley.

Cambiemos Orihuela ha pedido al ayuntamiento que actualice urgentemente la ordenanza sobre contaminación acústica del municipio, argumentando que la normativa actual ya no refleja los problemas a los que se enfrentan los vecinos.

El grupo ha presentado una moción en la que propone medidas específicas en materia de fuegos artificiales, festivales, conciertos y otros eventos públicos, así como la elaboración de mapas oficiales de ruido y planes de acción exigidos por la legislación europea y española.

Cambiemos dijo que primero pidió que se revisara la ordenanza en 2021 y repitió la solicitud en 2025 después de que el gobierno local no lograra avances.

Más de cuatro años después, Orihuela todavía carece de regulaciones actualizadas y herramientas de planificación clave, como mapas estratégicos de ruido y los correspondientes planes de acción, afirmó el grupo.

Pide controles más estrictos sobre los fuegos artificiales

Una de las principales propuestas es la introducción de normas específicas que regulen el uso de pirotecnia.

Cambiemos quiere que los residentes reciban un aviso previo sobre los fuegos artificiales previstos, junto con límites claros sobre cuándo, dónde y bajo qué condiciones se pueden utilizar materiales pirotécnicos.

El grupo dijo que las celebraciones tradicionales deben equilibrarse con el bienestar de la comunidad en general, en particular las personas mayores, los niños, las personas con afecciones del espectro autista u otras necesidades adicionales y los animales domésticos afectados por ruidos repentinos e intensos.

No busca prohibir los fuegos artificiales o las festividades públicas, dijo el grupo, pero quiere que los organizadores y las autoridades reduzcan las perturbaciones evitables.

Los festivales deben respetar el derecho al descanso de los residentes

La moción también propone medidas para regular el ruido generado por fiestas de Moros y Cristianos, verbenas, conciertos, actos musicales y otras actividades que impliquen sistemas de sonido amplificado en espacios públicos.

Cambiemos dijo que se debería permitir que tales eventos se desarrollen con normalidad, pero argumentó que los niveles de sonido no deberían ser tan altos como para causar vibraciones en las casas, impedir que los residentes duerman u obligar a las personas a abandonar sus propiedades temporalmente.

El grupo dijo que un marco más claro permitiría que continuaran las actividades culturales y festivas mientras se protege la salud y la calidad de vida de los residentes.

Se solicitan mapas de ruido y planes de acción

Cambiemos también quiere que Orihuela cumpla plenamente con los requisitos europeos y nacionales sobre contaminación acústica mediante la elaboración de mapas municipales de ruido y planes de acción relacionados.

Estas herramientas ayudarían a identificar las principales fuentes de ruido excesivo, definir áreas que experimentan saturación acústica y apoyar políticas destinadas a prevenir y reducir la contaminación acústica.

El grupo dijo que muchas otras ciudades ya utilizan estos sistemas para guiar la planificación, la gestión del tráfico, la regulación y el cumplimiento de eventos.

Sin datos fiables, argumentó, el ayuntamiento no puede identificar adecuadamente los barrios más afectados ni introducir medidas eficaces.

Se necesita más personal y recursos técnicos

La moción también pide que los servicios municipales reciban suficiente personal, equipo y apoyo técnico para hacer cumplir cualquier nueva ordenanza.

Cambiemos advirtió que con la modernización de las normas se lograría poco a menos que el ayuntamiento pudiera inspeccionar locales y eventos, monitorear los niveles de ruido y actuar cuando se produzcan infracciones.

Una nueva ordenanza sin recursos adecuados para su aplicación, afirmó, corría el riesgo de convertirse en poco más que una declaración de intenciones.

El grupo insistió en que sus propuestas no pretendían restringir las tradiciones locales o las celebraciones populares.

En cambio, dijo que Orihuela necesitaba regulaciones claras y modernas capaces de equilibrar el ocio, la cultura y la tradición con los derechos de los residentes al descanso, la buena salud y una calidad de vida aceptable.