La nueva ley evitará la demolición de cientos de edificios costeros en Baleares

El Gobierno balear aprobó este jueves la futura ley de ordenación y gestión integral de las costas de las islas. Entre sus medidas más destacadas se encuentra la limitación de velocidad de 10 nudos para motos de agua y embarcaciones de más de 12 metros de eslora en una franja de una milla náutica desde la costa. La ley también salvará cientos de estructuras costeras actualmente amenazadas de demolición, como las tradicionales cabañas de pescadores y chiringuitos. Un gran número de ellos han estado bajo amenaza de demolición de conformidad con la legislación nacional, pero la nueva ley los protegerá.

Al referirse a la ley, el presidente Prohens dijo que el gobierno busca la “sostenibilidad económica, social y ambiental” de las costas y un equilibrio entre la actividad humana y la conservación de las costas. Destacó la necesidad de una normativa “diseñada y adaptada a las necesidades específicas de la región” y no una ley redactada en una oficina en Madrid.

El ministro del Mar, Juan Manuel Lafuente, explicó que la ley reconoce el papel fundamental de los cabildos insulares, que son los encargados de desarrollar los planes para cada isla. De hecho, la ley establecerá un sistema de cogobernanza. El gobierno fijará las directrices generales; los consejos insulares serán responsables de la planificación costera y la supervisión de los permisos estacionales; Los ayuntamientos gestionarán directamente sus playas y concederán determinados permisos. Añadió que la legislación, que tiene como objetivo simplificar los procedimientos, respeta el marco legal vigente a nivel nacional.

Según la ley autonómica se diferenciará entre playas urbanas, naturales y especialmente protegidas en cuanto a los criterios de gestión de cada tipología. Los sistemas de inspección y sanción deben actualizarse y, por ejemplo, darán mayor autoridad para abordar las prácticas ilegales.