La venganza de la lejía – Noticias Gaceta Costa Tropical

Hace aproximadamente un año y medio publicamos un artículo sobre una camarera de hotel que había puesto lejía en la comida de los huéspedes porque no estaba muy contenta de no haberle ampliado su contrato de trabajo.

El fiscal recomendó una sentencia de prisión de 3 años, lo que en realidad habría significado que la encerraran, ya que cualquier pena inferior a dos años es una sentencia suspendida automática, a menos que sea un delincuente habitual.

Bueno, su abogado llegó a un acuerdo de culpabilidad y solo tendrá que enfrentar una sentencia de 1 año, y como no tiene antecedentes penales, será suspendida.

Puedes leer todo sobre el caso siguiendo el enlace de arriba, pero básicamente sucedió a finales de mayo de 2023, con el primer caso de atadura de comida el día 26, cuando puso lejía en una botella de leche en el bar que era para uso del personal.

Cinco días después, el día 31 sobre las 21.00 horas (apenas unas horas antes de que finalizara oficialmente su contrato el primero de junio) decidió dar un paso más, “con la clara intención de perjudicar al establecimiento mediante una intoxicación alimentaria”, (se lee en el auto) y se dirigió a la zona del buffet de postres. Allí vertió un vaso de lejía directamente sobre una bandeja que contenía yogur, piña y sandía, alimentos que estaban listos para el consumo de los huéspedes del hotel.

Sin embargo, los huéspedes del hotel la vieron hacerlo y dieron la alarma, impidiendo así que nadie los consumiera, aunque el olor a lejía lo habría impedido, lógicamente.

Como se indicó anteriormente, su abogado celebró un acuerdo de culpabilidad que fue aceptado por el Ministerio Público, mediante el cual ella confesó plenamente los hechos y aceptó una pena de un año de prisión, así como la inhabilitación especial para postularse a cargos públicos por el mismo período y el pago de las costas procesales.

(Noticias: Ciudad y Área Metropolitana, Costa del Sol, Málaga, Andalucía)

Comentario editorial: Lo siento, pero esta mujer no está bien de la cabeza. Poner llave en el coche del jefe es una cosa si no estás contento con que te despidan, pero poner lejía en la comida de los huéspedes del hotel o en una bebida para que la consuman los compañeros de trabajo del hotel es una locura. Esta mujer debería someterse a una evaluación psiquiátrica.

Palabras clave: Bleach Revenge, camarera, hotel, buffet de postres, botella de leche, acuerdo de declaración de culpabilidad, sentencia suspendida

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