El ex príncipe Harry se une a la protesta en Mallorca pidiendo el fin de los carruajes tirados por caballos en Palma

Una treintena de personas, entre ellas la ex del príncipe Enrique, Catherine Ommanney, se concentraron este sábado en Palma para exigir al Ayuntamiento que ponga fin al servicio de carruajes tirados por caballos.

La protesta, organizada por Satya Animal y Progreso en Verde, reunió a decenas de personas frente a la Catedral para pedir al Ayuntamiento que fije un calendario “claro” para poner fin a este servicio. “Vergüenza para la ciudad, explotación animal” y “Palma no quiere carruajes de caballos” fueron algunos de los lemas coreados por los manifestantes, que también portaron pancartas en las que se afirmaba que los animales “no son un medio de transporte ni un atractivo turístico”.

En un manifiesto, los defensores de los derechos de los animales subrayaron que existe una alternativa, refiriéndose a los coches eléctricos. “No queremos promesas vacías ni excusas”, exigieron, añadiendo que el Ayuntamiento “debe actuar ya”.

Satya Animal también ha reclamado que, además de sustituir los vehículos, se salvaguarde el futuro de los caballos y se facilite su retirada definitiva. La organización ha afirmado que, debido a su indignación y oposición, se realizarán manifestaciones todos los sábados de septiembre “hasta recibir una respuesta clara y compromisos” del Ayuntamiento.

Para Satya Animal, la solución no pasa simplemente por sustituir algunos carruajes tirados por caballos por vehículos eléctricos, sino en establecer un plan firme, con plazos concretos, que garantice la retirada de todos los caballos de esta actividad.

El grupo afirmó que los últimos acontecimientos han vuelto a poner el foco de atención en este servicio. El reciente incidente entre un conductor de carruaje tirado por caballos y un turista alemán –que denunció haber sido insultado y agredido después de pedir que le dieran agua a uno de los caballos– no debe olvidarse ni descartarse como un expediente más. Los posibles responsables deben ser identificados y, en su caso, sancionados.

“En Satya Animal también denunciamos la falta de salvaguardias en las inspecciones veterinarias. Las normas municipales estipulan controles técnicos y sanitarios anuales a los animales, pero este año se informó que los caballos habían comenzado la temporada sin haber pasado por dicho control. Las inspecciones deben proteger a los animales antes de que trabajen, no convertirse en un trámite posterior.

Porque si a quienes explotan este servicio se les permite incumplir sus obligaciones y seguir trabajando y lucrando a expensas de los animales, ¿qué mensaje estamos enviando? Si así se trata a las personas que cuestionan esta actividad, imagínese cómo se trata a quienes no pueden ni siquiera alzar la voz.

Exigimos al Ayuntamiento que no se limite a sustituir los vehículos, sino que garantice el futuro de los caballos facilitando su retirada definitiva y su traslado a santuarios, albergues o fincas privadas adecuadas, donde puedan vivir sin volver a ser utilizados como animales de trabajo.

La indignación y el rechazo son claros. Por ello, Satya Animal realizará movilizaciones todos los sábados de septiembre hasta recibir una respuesta clara y compromisos concretos por parte del Ayuntamiento.
No queremos una transición a medias. No queremos más promesas. Queremos que se acabe con los carruajes tirados por caballos en Palma”.