La clave para detectar deepfakes puede estar en el espacio profundo

Los ojos, dice el viejo refrán, son la ventana del alma, pero cuando se trata de imágenes deepfake, pueden ser una ventana a la irrealidad.

Así lo revela una nueva investigación realizada en la Universidad de Hull, en el Reino Unido, que aplicó técnicas que se suelen utilizar para observar galaxias lejanas para determinar si las imágenes de rostros humanos eran reales o no. La idea surgió cuando Kevin Pimbblet, profesor de astrofísica En la Universidad, estaba estudiando imágenes faciales creadas por los generadores de arte de inteligencia artificial (IA) Midjourney y Stable Diffusion. Se preguntó si podría usar la física para determinar qué imágenes eran falsas y cuáles eran reales. “Se me ocurrió que los reflejos en los ojos eran lo más obvio que había que mirar”, le dijo a Space.com.