Los investigadores rastrearon a 147,374 personas durante hasta 30 años y encontraron un punto óptimo sorprendente en el entrenamiento de fuerza: aquellos que hacían un promedio de 90 a 120 minutos por semana tenían un 27% menos de mortalidad por enfermedades neurológicas, con poco beneficio adicional de longevidad más allá de dos horas.
El resultado más sorprendente en un nuevo y amplio análisis del entrenamiento de fuerza no fue la cifra de longevidad general. Era el número enterrado en la columna neurológica. Los…