Dentro de nuestro cuerpo se encuentra un complejo sistema de tejido graso que hace mucho más que almacenar el exceso de energía. Cuando funciona correctamente, el tejido graso ayuda a mantener niveles normales de azúcar en sangre y la salud metabólica general. Pero en la obesidad, este sistema vital puede funcionar mal cuando las células grasas crecen demasiado, y ahora los científicos de la UCLA han descubierto por qué.
Publicado en Informes celulares | Tiempo estimado de lectura: 6 minutos
Un equipo dirigido por el Dr. Claudio Villanueva del Centro Eli y Edythe Broad de Medicina Regenerativa e Investigación de Células Madre de UCLA ha identificado un mecanismo molecular crucial que explica por qué la obesidad hace que las células grasas se agranden en lugar de dividirse para crear células nuevas y más pequeñas. La respuesta radica en la incapacidad de las células madre grasas para producir componentes celulares esenciales llamados factores ribosómicos.
“El tejido adiposo ha tenido mala reputación, pero en realidad es esencial para mantener el metabolismo normal de la glucosa”, explica el Dr. Villanueva. “Lo que sucede con la obesidad es que tenemos demasiado tejido graso y tampoco funciona de manera óptima”.
Cuando las células grasas crecen demasiado, no pueden almacenar adecuadamente la energía de los alimentos. Este exceso de energía se redirige a otras partes del cuerpo, lo que puede provocar enfermedad del hígado graso y problemas cardiovasculares. Es como tratar de meter más ropa en un armario que ya está demasiado lleno; eventualmente, las prendas comienzan a derramarse y causar problemas en otros lugares.
El equipo de investigación descubrió que en ratones obesos, las células grasas eran de cuatro a cinco veces más grandes que las de ratones delgados. Estas células agrandadas fueron el resultado de células madre grasas que carecían de factores ribosómicos adecuados, lo que les impedía dividirse y crear células grasas nuevas y saludables.
Pero hay esperanza. Los científicos descubrieron que cuando los ratones obesos fueron tratados con un fármaco llamado rosiglitazona, sus células madre grasas comenzaron a producir niveles normales de factores ribosómicos nuevamente. Esto desencadenó la creación de células grasas nuevas y más pequeñas que podrían almacenar y procesar energía adecuadamente.
Quizás lo más intrigante es que los ratones permanecieron obesos después del tratamiento, pero sus síntomas de diabetes tipo 2 esencialmente desaparecieron. “Es como reemplazar una unidad de almacenamiento sobrecargada por varias más pequeñas: el sistema simplemente funciona mejor”, señala Villanueva.
El descubrimiento tiene especial importancia para las comunidades afectadas desproporcionadamente por la obesidad y la diabetes. “Soy originario de Nicaragua”, comparte Villanueva. “Los latinos tienen un mayor riesgo de desarrollar obesidad y diabetes tipo 2, por lo que espero que este trabajo tenga un impacto positivo en mi comunidad”.
Esta investigación abre nuevas vías para desarrollar tratamientos que podrían ayudar a que el tejido graso funcione mejor en personas con obesidad. Al comprender exactamente cómo crecen y se dividen las células grasas, los científicos pueden trabajar en terapias que fomenten la creación de nuevas células grasas sanas en lugar de permitir que las existentes crezcan peligrosamente.
Términos clave
- Factores ribosómicos
- Componentes celulares esenciales que ayudan a las células a crear nuevas proteínas y son necesarios para la división y el funcionamiento celular adecuados.
- Células madre grasas
- Células especiales en el tejido adiposo que pueden dividirse y convertirse en nuevas células grasas cuando sea necesario.
- Metabolismo de la glucosa
- El proceso mediante el cual el cuerpo procesa el azúcar (glucosa) para obtener energía y mantiene niveles saludables de azúcar en la sangre.
Pon a prueba tus conocimientos
¿Por qué es problemático tener células grasas agrandadas?
Las células grasas agrandadas no pueden almacenar energía adecuadamente, lo que hace que el exceso de energía se redirija a otros órganos como el hígado y el corazón, lo que podría provocar enfermedades.
¿Qué papel juegan los factores ribosómicos en la salud del tejido graso?
Los factores ribosómicos son esenciales para que las células madre grasas se dividan y creen células grasas nuevas y saludables. Sin ellos, las células grasas existentes aumentan de tamaño en lugar de dividirse.
¿Cómo afectó el tratamiento a los ratones obesos?
Si bien los ratones permanecieron obesos, sus síntomas de diabetes tipo 2 esencialmente desaparecieron porque su tejido adiposo comenzó a funcionar correctamente con células grasas más pequeñas y saludables.
¿Por qué esta investigación es particularmente significativa para ciertas comunidades?
Algunas comunidades, como las latinas, tienen mayores riesgos de desarrollar obesidad y diabetes tipo 2, lo que hace que esta investigación sea especialmente relevante para desarrollar tratamientos específicos.
¿Disfrutas esta historia? Suscríbete a nuestro boletín en blogdeciencia.substack.com