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Docenas de ríos de Alaska se han vuelto de color naranja brillante en los últimos años porque el derretimiento del permafrost ha liberado altos niveles de metales tóxicos en las vías fluviales, revela un nuevo estudio preocupante. La colorida contaminación, que se puede ver desde espacioes una potencial pesadilla ecológica, y es probable que empeore aún más en los próximos años, dicen los investigadores.

En el nuevo estudio, que se publicó el 20 de mayo en la revista Comunicaciones Tierra y Medio Ambiente, los investigadores identificaron al menos 75 ríos y arroyos de color naranja en un área del tamaño de Texas en la cordillera Brooks de Alaska. La mayoría de las vías fluviales afectadas fueron detectadas inicialmente mediante helicópteros que inspeccionaban la zona.