A robot humanoide Un hombre que sabe conducir un coche podría algún día ser utilizado como chófer, aunque su creador admite que esto puede llevar al menos 50 años.
Mayoría coches sin conductor funcionan de manera muy diferente a un conductor humano, utilizando inteligencia artificial y sistemas mecánicos personalizados para mover directamente el volante y los pedales. Este enfoque es mucho más eficiente y sencillo que utilizar un robot humanoide para conducir, pero también está hecho a medida para cada coche en particular.
Kento Kawaharazuka En la Universidad de Tokio y sus colegas han desarrollado un robot humanoide, llamado Musashi, que puede conducir un coche de la misma forma que un humano. Tiene un “esqueleto” y una “musculatura” similares a los humanos, así como cámaras en cada uno de sus ojos y sensores de fuerza en sus manos y pies. Los sistemas de inteligencia artificial determinan qué acciones son necesarias para conducir el coche y reaccionan ante eventos como el cambio de color de un semáforo o una persona que se pone delante del coche.
Actualmente, el robot sólo puede realizar una gama limitada de tareas de conducción, como avanzar en línea recta o girar a la derecha, desplazándose a una velocidad de alrededor de 5 kilómetros por hora en vías no públicas. “La velocidad del pedal o la velocidad del auto no es alta. Además, el manejo del coche no es rápido en comparación con el de los seres humanos”, afirma Kawaharazuka.
Musashi es un robot humanoide que controla un coche igual que un humano
Kento Kawaharazuka et al. 2024
Sin embargo, Kawaharazuka espera que una vez que el sistema mejore, pueda funcionar en cualquier automóvil, lo que podría ser útil cuando se produzcan robots humanoides de manera rutinaria. “No miro hacia el futuro a 10 o 20 años, sino a 50 o 100 años de distancia”, afirma.
“Este estudio es potencialmente interesante para las personas que desarrollan robots humanoides, pero no nos dice mucho sobre la conducción autónoma”, afirma Jack Stilgoe en el University College de Londres. “Los coches autónomos no conducen ni deberían conducir como humanos. La tecnología no tiene que depender de extremidades ni de ojos, por lo que puede encontrar otras formas más seguras y útiles de moverse por el mundo, basándose en mapas digitales e infraestructuras dedicadas”.
Temas: